8 de diciembre de 2013

El Árbol Generoso. Por Shel SilverStein.


 Había una vez un árbol que amaba a un pequeño niño. Todos los días el niño venía y recogía sus hojas para hacerse con ellas una corona y jugar al rey del bosque. Subía por su tronco, se mecía en sus ramas y comía manzanas. Jugaban juntos a la escondida y cuando se cansaba, el niño dormía a su sombra.

Y el niño también amaba al árbol y el árbol era feliz.

El tiempo pasó, el niño creció y el árbol solía quedarse solo esperándolo. Un día, el árbol vio venir al niño.

–Ven niño, súbete a mi tronco, mécete en mis ramas, come mis manzanas, juega bajo mi sombra y sé feliz -le dijo.

–Ya soy muy grande para trepar y jugar -dijo el niño- yo quiero comprar cosas, divertirme. Necesito dinero. ¿podés darme plata o me voy?

–Lo lamento, -dijo el árbol- sabes que dinero no tengo, sólo hojas y manzanas. Agarra mis manzanas y vendelas en la ciudad… tal vez así consigas el dinero que necesitas.


El niño se subió al árbol, arrancó todas las manzanas, las cargó en una cesta y se volvió a alejar. Y el árbol se quedó feliz.

Pero pasó mucho tiempo, el niño no volvía y el árbol lo esperaba triste. Hasta que un día regresó y el árbol agitó alegremente sus hojas.

–Ven niño, súbee a mi tronco, mécete en mis ramas, juega bajo mi sombra y sé feliz -le dijo.

–Necesito una casa que me sirva de abrigo -le contestó el niño-, quiero conseguirme una esposa y tener hijos. Es una casa lo que necesito, ¿tienes una casa para darme?

–Yo no tengo una casa -le dijo el árbol-, mi hogar es el bosque, pero podés cortar mis ramas y usarlas para hacer tu propia casa. Entonces serás feliz.

El niño cortó todas las ramas, se las llevó y se construyó una casa hermosa. Y el árbol se quedó feliz.

Volvieron a pasar muchos años sin que el niño regresara, hasta que un día volvió a visitarlo… el árbol se puso tan feliz que apenas pudo hablar.

–Ven, niño -le susurró- acércate y juega.

–Estoy muy viejo y triste para jugar -le contestó- quisiera tener un bote y navegar lejos de aquí, ¿tú tiene
s un bote para mí?

–Un bote no tengo -le respondió el árbol-, pero puedes cortar mi troco y navegar sobre él, si eso te hace feliz.

El niño cortó el tronco, lo ahuecó y se hizo un bote. Navegó lejos y el árbol se quedó feliz… o quizás no. Volvieron a pasar algunos años hasta que el niño regresara a ver al árbol.

–Lo lamento, niño -lo recibió el árbol- pero ya no me queda nada para ofrecerte… manzanas ya no tengo…

–Mis dientes ya están débiles para manzanas -le contestó el niño.

–Tampoco me quedan ramas, ya no hay cómo columpiarse en mí.

–Estoy muy viejo para columpiarme.

–Ni el tronco me queda, niño, ¿cómo vas a trepar?

–Estoy muy cansado para trepar -le contestó el niño.

–Quisiera poder darte algo… pero ya no me queda nada. Me he convertido en un viejo leño tronco en medio del bosque… lo lamento -dijo el árbol.

–Yo ya no necesito mucho ahora -respondió el niño- apenas un lugar tranquilo para reposar… estoy muy cansado.

–¡Fantástico! -dijo el árbol reanimándose- un viejo tronco es lo que necesitas para sentarte y descansar. Ven, niño, siéntate sobre mí.

Y el niño se quedó sentado contemplando el bosque. Y el árbol se quedó feliz.


FIN.





El árbol que da o el árbol generoso (The Giving Tree), publicado en 1964, es un libro infantil escrito e ilustrado por Shel Silverstein. Este libro se ha convertido en uno de los más famosos de Silverstein y ha sido traducido a más de 30 idiomas.

El ´Matusalén´ de los aviones comunes acaba en las garras de un cárabo.


Que un ejemplar de avión común (Delichon urbicum) alcance los ocho años de vida es algo “extraordinario”  ya que la esperanza media para esta especie es de 2-3 años. Este interesante hallazgo que acaba de conocerse en España se ha producido además bajo una curiosa circunstancia, dentro de la egagrópila de un cárabo común, donde junto con los huesos del longevo avión se encontraba también la anilla que portaba.


Colonia de aviones comunes en un edificio © Tatavasco Imágenes
En 2005, dentro de un proyecto de seguimiento de la especie, investigadores de la Universidad de Extremadura en Badajoz habían marcado este ejemplar en su primer año de vida y, sorprendentemente, ocho años después ha sido recuperada a unos 400 metros del lugar donde fue anillado. El descubrimiento ha tenido lugar cuando los alumnos de zoología se encontraban diseccionando una de las muchas egagrópilas que recogen en el campus universitario de Badajoz para su posterior análisis. Seguidamente, la cita fue tramitada a través de la web de anillamiento de SEO/BirdLife.


El cárabo común puede habitar en zonas urbanas donde encuentre refugio y alimento © Tatavasco Imágenes
“Un auténtico Matusalén “
“Esta recuperación es especialmente importante por dos motivos, porque el avión común murió a los ocho años de vida, todo un récord para esta especie de pequeño tamaño que cría en nuestras latitudes y pasa el invierno en África, y porque no es una presa común para el cárabo, una rapaz nocturna de mediano tamaño que se alimenta fundamentalmente de pequeños mamíferos”, explica Arantza Leal, del área de Estudio y Seguimiento de SEO/BirdLife. Fue su compañero de área, Emilio Escudero, que tramita las recuperaciones que llegan a la Oficina de Anillamiento, quien dio cuenta de esta curiosidad ornitológica.
“La esperanza de vida media de la especie es de 2-3 años, basándonos en autorrecuperaciones de más de 5.000 aves anilladas. Tenemos dos registros excepcionales de siete años de vida, yeste ejemplar en cuestión tiene ocho, un autentico ‘Matusalén’ anillado en 2005 como pollo, algo inaudito. Esta misma ave fue recuperada en la misma colonia durante diferentes años, en 2006, 2007, 2008, 2009 y 2010. En golondrinas comunes pasa lo mismo. 

La vida media ronda los 2-3 años y tenemos varios registros de cinco años, pocos de seis y sólo uno de ocho, tras haber realizado más de 15.000 anillamientos”, afirma Florentino de Lope, profesor de Ciencias Biológicas de la Universidad de Extremadura y miembro del Comité Científico de SEO/BirdLife. De Lope dirige un grupo de investigación con más de 20 años de seguimiento de aviones y seis proyectos continuos, y fue su equipo el que anilló y recuperó este ejemplar de avión común en el campus universitario.

Egagrópilas y anillas

Disección y estudio de egagrópilas ©SEO/BirdLife
Las egagrópilas son bolas formadas por restos de alimentos no digeridos, como huesos, pelos o plumas, que regurgitan gran variedad de especies de aves. Por su forma, tamaño y contenido se puede identificar a la especie de ave que la ha regurgitado. Por ello, frecuentemente se utilizan para el estudio de la dieta de las aves que las producen, ya que examinando los restos óseos hallados se pueden identificar las presas. Que una anilla sea encontrada dentro de una egagrópila no es algo frecuente, pero tampoco excepcional. Por tanto, la disección de una de estas bolas de restos siempre puede deparar interesantes sorpresas.
Por otro lado, gracias a las recuperaciones de aves anilladas se puede averiguar cuántos años pueden vivir las aves silvestres. Se ha comprobado que las especies pequeñas viven, por lo general, menos años que las aves grandes, y también que las aves que migran tienen una tasa de supervivencia menor que las residentes. Por ello, ocho años de vida para  un avión común, cuya esperanza de vida media de entre dos y tres años, es todo un logro. 


Egagrópila regurgitada por el cárabo con la anilla del avión común © Carlos de la Cruz
Importancia del anillamiento
Toda la información sobre el anillamiento y las recuperaciones de esta y otras especies se puede consultar en www.anillamientoseo.org. Se trata de una web pionera en Europa que permite por primera vez consultar on line el banco histórico de datos acumulado durante décadas. Hay más de siete millones de datos de anillamiento y 400.000 de recuperacio-nes generados por los anilladores. Con esta herramienta se pueden hacer consultas por especie, edad e incluso sexo de las diferentes especies que capturan cada año los anilladores. También hay mapas de distribución y numerosas utilidades más. Toda esta información es vital para conocer la fenología de las aves, sus lugares de cría e invernada, sus rutas y sus paradas migratorias y arroja importante luz sobre el efecto del cambio climático en su biología.


Ilustración de un avión común. ©Juan Varela-SEO/BirdLife

3 de noviembre de 2013

Nos toca mover ficha.

RESPONSABILIDAD CIVIL EN EL MUNDO RURAL.

 Ignacio Abella:


Es preciso recordar que la responsabilidad de todos los seres humanos sobre la gestión del paisaje ha sido asumida de forma eficaz hasta hace unas décadas en el mundo rural.
Todos y cada uno de los vecinos de los pueblos estaban involucrados en la plantación de árboles regulada de manera estricta por la ley y las costumbres.
Sobre esta participación obligatoria en las repoblaciones anuales, algunas antiguas ordenanzas precisan literalmente que estaban “inclusos los señores curas”. Y es que, se entendía que la renovación de los bosques es un acto esencial para la sostenibilidad de sistemas y, por tanto, una responsabilidad intransferible.
La ilusión de independencia de la naturaleza de la civilización humana y la dejación de las responsabilidades individuales, que en teoría asumen las administraciones regionales, resulta catastrófica para los paisajes tradicionales que se desintegran de forma rapidísima.
Salvo excepciones que confirman la regla, esta dejación de funciones que hacen también los gobiernos y administraciones regionales, es tan clamorosa que emplaza a que los ciudadanos asuman, de algún modo, esa responsabilidad en la renovación y conservación del paisaje.
Ya está sucediendo a pequeña escala con los grupos ecologistas que hacen repoblaciones en la medida de sus capacidades. Por otro lado, comienzan a recuperarse cauces de participación como la Fiesta del Árbol que, a principios del siglo pasado, movilizaron a toda una sociedad en unas plantaciones que tenían funciones regeneradoras del paisaje pero, al mismo tiempo, un alto valor social, festivo y educativo.
También es preciso emprender tareas vitales como la devolución del árbol a los sistemas agrícolas en forma de setos, bosquetes y bandas arboladas que tanto contribuyen al equilibrio del paisaje local y global y al aumento de rendimientos de los cultivos asociados. Pero, además, en nuestro entorno geográfico urge la defensa de los últimos reductos de lo silvestre, siempre amenazados por el urbanismo, el turismo y un desarrollo ciego y suicida. Se trata, sin duda, de reservorios de biodiversidad que cada día resultan más ínfimos, raros y valiosos.
La situación de los bosques y de todos los ecosistemas planetarios, y por tanto de la propia humanidad, es hoy tan preocupante que sólo un cambio radical en la forma de entender el mundo y relacionarnos con él, podrían evitar un desastre sin precedentes.
Es preciso comprender y valorar nuestro entorno desde los fríos números y estadísticas, desde la economía y la racionalidad. Pero sin la vivencia directa y sin la visión del poeta, el filósofo o “el salvaje” terminamos convirtiéndonos en mercaderes capaces de vender a nuestra propia madre.
Las últimas parcelas de la Madre Tierra están ya a la venta, pero es posible que en esos postreros refugios esté la clave del futuro… La última esperanza.

(Del libro “La magia de las plantas”, de Ignacio Abella)


                     Foto: "En todo el mundo, los bosques primarios, con todo su incalculable valor par alos equilibrios planetarios, están desapareciendo a un ritmo vertiginoso...
Todos y cada uno de los vecinos de este planeta somos responsables y protagonistas de lo que aquí suceda. Es tiempo de asumir nuestras competencias de forma individual y colectiva. Es tiempo también de pedir a las administraciones que actúen canalizando las iniciativas y las necesidades de la gente y sus territorios".
(De "El bosque protector", de Ignacio Abella)

14 de octubre de 2013

Me siento mal...

Siento la necesidad de deciros, que me siento fatal paseando con mi familia por la carretera del pueblo....
Y me diréis:¡Joder, tío que fácil!, ¡no lo hagas!...
No, no es eso...Las aceras de mi pueblo en particular, ese "hermoso acerado nuevo", están llenas de mierda....
Mierdas de perro por todos los lados que vamos sorteando cual  campo de minas, latas, vasos, plásticos, poliespan, colillas, papeles de toda la propaganda masiva de todos los Hipermuebles e Hipermercados de la zona con sus ofertas increíbles....Parques sucios, donde corretean nuestros niños, espacios públicos en general, terriblemente abandonados a la mano guarra del hombre...

Tengo una niña de tres años que me pregunta que por qué han tirado eso ahí, y me va señalando distintos objetos y que no entiende cómo lo tiran y por qué yo no lo recojo, contradiciendo lo que la intento enseñar sobre lo que hay que hacer con las cosas, una vez que ya no nos sirven.... Qué contenedor es para cada cosa, y qué es lo que se arroja en cada uno de ellos...

¿Fotos?. ¿Para qué?.Todos lo vemos, todos los días...

¿Qué hacemos?.No sé, es un problema de educación que hay que inculcar en casa desde jóvenes...

¿Y, mientras?. Ni idea...Como no me ponga a recogerlo, no se me ocurre nada más....Si alguien me ayuda, no me sentiría tan sólo...

¿Las autoridades?. No deleguemos, bastante tienen los pobres ingeniándose nuevas formas de sacarnos las asaduras, las cosas las tiramos todos, los ciudadanos, y ya somos grandecitos, no necesitamos que nos digan las cosas; y a los que no lo son, tienen adultos que los tutelan y saben cómo se comportan, vamos, digo yo...

¿Es que tus hijos no lo harán?(Me preguntaréis). Puede que sí...Ni yo soy mejor que nadie, ni ellos lo son tampoco, pero vamos ha intentar inculcar aquello que es correcto y qué no lo es, siempre según nuestro criterio, claro, que se basa en el respeto hacia los demás y en el espacio que compartimos.

Qué se yo....El caso es que me siento mal...Y es una realidad que me jode mucho, y perdón por mi vocabulario.

A ver, que hay cosas mucho más importantes y graves medioambientalmente hablando, y humanamente ya ni hablamos, pero aquí sólo expongo una cuestión sencilla, que nos afecta a diario, nada más...

Sólo es eso...

Una entrada que puse hace mucho tiempo....

SIN DAR LECCIONES.


Intentar ir por la vida diciendo a los demás lo que está bien o mal, que  hacer o no, no es mi estilo, pero no por ello ante algo que no me parece coherente, seguir sin decir nada, pasando, nada más que pendiente de lo que en ese momento nos preocupa,  pues tampoco. Y  luego lo peor, a quejarme  de todo “acodao” en un bar.

Pienso cuando voy por la calle, o me acerco a tirar la basura a los contenedores, que guarros tenemos que ser en casa, porque no es lógico que si en casa somos  cuidadosos y limpios, en cuanto salimos de puertas afuera seamos unos “delincuentes” con el medio que nos rodea. 

No quiero dar el tostón con lo de siempre, ni dar lecciones a nadie, pues hasta una niña de cinco años me las dio el otro día a mí. Simplemente quiero haceros llegar lo de que: con las generaciones que vienen tenemos una oportunidad estupenda pare enseñarles que su Pueblo, es su Casa, la Plaza, pues su Salón, las calles, su pasillo, sus habitaciones… Y lo que en casa está fatal y no nos está permitido, fuera tampoco. 

Señores, tenemos obligaciones, y no me vengan con lo de que a mí no me pueden obligar a nada. Para convivir es necesario unas normas que se deben respetar y si no se cumplen, deberían sancionarnos.

Predicar no es dar trigo, por eso en una calle, junto a mi casa, que es última y da a cortijos, recorrida por grandes y pequeños, y por ese galán de torres, que es el viento,  he  observado a un vecino dedicarle una media hora, quizás una vez al mes  recogiendo todo la aquella basura, que en forma de plástico en mayor medida, se acumula en ese tiempo. Paciente, sin mostrar enfado ni maldiciendo, con su cubo en la mano, como una hormiga, abnegado, recorre sistemáticamente la calle, tirando al contenedor  todo aquello que encuentra.

¿Este gesto le hace mejor que nosotros.? No lo sé. Es algo que él no se molesta en preguntarse y yo no estoy capacitado para responder. Está haciendo lo que cree que es correcto, no pide explicaciones  a nadie que pasa y no escribe ningún artículo pregonándolo. Esa es su grandeza, la virtud que más valoramos y menos utilizamos, la Humildad.

Pequeños gestos son grandes y  los que cambian nuestro mundo más cercano.

Quizás el próximo día, si no hay algo que me preocupe mucho en mi intocable vida, me una a Él y ya, quizás,  pueda dar lecciones.


mariotimom@hotmail.com


5 de octubre de 2013

¡¡Todos a la Feria!!.



Villanueva de la Vera acoge la Feria Estatal de la Biodiversidad Agrícola.

22-09-2013 / 14:26 h EFE


La localidad cacereña de Villanueva de la Vera acogerá, del 4 al 6 de octubre, la XIV Feria Estatal de la Biodiversidad Agrícola, un encuentro anual de intercambio y difusión de la biodiversidad, promovido por redes locales de semillas aglutinadas en la Red de Semillas "Resembrando e Intercambiando".

Colaboran también en la organización la Red Extremeña de Semillas, el Banco de Semillas de Villanueva, y el Ayuntamiento de la localidad.

El objetivo de la feria, según señalan en nota de prensa los organizadores, es fomentar el uso, venta, intercambio y conservación de variedades tradicionales.

Esta feria se organiza anualmente de forma itinerante con objeto de poner en valor la riqueza de las variedades tradicionales que existen en cada territorio y debatir las problemáticas que hay en torno a la pérdida de agrodiversidad.

Es un encuentro referente en España, se hace constar en la nota, y un punto clave para compartir e intercambiar las experiencias de las redes locales, así como difundirlas entre todas las personas interesadas en el uso, intercambio y conservación del conocimiento tradicional y su uso en modelos de producción sostenible de alimentos.

El ritmo de desaparición de estas variedades es muy rápido, y cada vez que muere un agricultor desaparecen sus semillas y su conocimiento agrario tradicional.

Por eso es fundamental involucrar y concienciar a la sociedad de la importancia de su participación en todo este proceso de uso y gestión activa, según los organizadores de las jornadas.

Entre las actividades que se van a llevar a cabo habrá un gran número de ponencias de expertos, mesas redondas la mesa intergeneracional de experiencias centradas en la mujer y charlas sobre los cultivos tradicionales de Extremadura.

Habrá además talleres de producción de semillas, visitas a huertas tradicionales, un mercado de productores, teatro y conciertos.

Como novedad y con objeto de que las personas y colectivos puedan ayudar a la realización de la feria, se ha abierto un espacio de financiación colectiva a través de la plataforma "goteo.org".

Esta edición se inserta dentro de la 3º Semana Estatal por la Biodiversidad Agrícola, que pretende "abrir los ojos al Gobierno Español para que ponga en marcha las políticas necesarias para hacer efectivos los derechos de los agricultores a conservar, utilizar y comercializar variedades tradicionales", concluye la nota.